viernes, 11 de noviembre de 2011

¿QUIÉN PAGA A LOS ADOCTRINADORES DE RELIGIÓN CATÓLICA?

 Los llamados profesores de religión católica no son profesores en sentido estricto. En primer lugar, no superan una oposición de conocimientos como el profesor de matemáticas, el de historia o cualquier otro de los que dan clase en un IES. Superan una oposición, sí,  pero la aprueban, en sentido literal, por su cara bonita, por su supuesta conducta moral pura. Es decir, que no tiene que ver en absoluto con ningún tipo de conocimiento, simplemente, son, siempre supuestamente, buenos hijos de Cristo Rey.  Por otro lado, es la jeraquía de su credo la que los elige atendiendo, sobre todo, a estos criterios para que se lleven un sueldo pagado con el dinero de tod@s. Estos "profesores", en realidad no enseñan nada porque nada pueden enseñar. Lo que les mandan enseñar no puede ser enseñado. Lo que cuentan no se puede aprender como se aprende un teorema, sólo se puede imponer. Es lo que hacen. Hay que reconocer que lo imponen muy bien. ¿Se imaginan ustedes ejerciendo la libertad de cátedra a un adoctrinador? En efecto, también resulta imposible pensar este principio básico de la enseñanza democrática en los curas de paisano. Los "profesores" de religión se quieren vestir con ropajes mundanos, se infiltran en la escuela que enseña lo que las humanidades han conseguido conquistar para el espíritu humano. Sólo en los espacios antidemocráticos suceden cosas parecidas. Si alguna enseñanza objetiva se puede sacar de la presencia de estos "profesores" en los institutos de España es un principio antidemocrático y totalitario, un principio de infalibilidad insoportable. Además, los "profesores" católicos imponen la religión católica y lo pagamos tod@s.  No extraña que otras religiones quieran también dinero público para imponer otros credos. El antiguo nacionalcatolicismo con el que castigó el dictador Franco a la población española nunca ha desaparecido, ni lo hará en breve. Más bien, todo lo contrario. La crisis se podría aprovechar para quitarse de encima a estos aprovechados-privilegiados que quieren captar clientes para que el papa B XVI siga gastando sus zapatos de prada. ¿Cuántos adoctrinadores de religión católica han recortado? Por supuesto, ninguno. Si quieren aoctrinar que lo pague su iglesia. Los adoctrinadores vienen muy bien en este contexto de crisis, porque enseñan a los niñ@s a poner la otra mejilla y sufrir este valle de lágrimas. Mañana el cielo. El dinero público no sólo se lo llevan de este modo. En Madrid, sobre todo, les están concertando a los legionarios de Cristo y al Opus Dei algunos colegios e IES, regalándoles suelo público. Basta ya. Por todo eso decimos:

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